Mitos sobre el Abuso Sexual Infantil

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Mitos sobre el abuso sexual infantil

¿Qué sabemos sobre el Abuso Sexual Infantil? Seguramente mucho menos de lo que creemos. Sigue leyendo si quieres saber cuáles son los mitos sobre el Abuso Sexual Infantil más comunes y que están contribuyendo a mantener el problema.

Definición:

“Abuso Sexual Infantil a toda conducta en la que un menor es utilizado como objeto sexual por parte de otra persona con la que mantiene una relación de desigualdad, ya sea en cuanto a la edad, la madurez o el poder”

  • Es poco frecuente: Actualmente en el mundo y en concreto España, los casos de Abuso Sexual Infantil (ASI) que se conocen son solo la punta del iceberg. ¿Qué quiere decir esto? Que hay muchos más casos de los que se demandan. Solo se registran los casos que se denuncian, que llegan a los servicios sociales, pero detrás de esos pocos casos que se hacen públicos hay muchísimas personas que callan y observan. No es fácil que alguien reconozca que ha sido abusado, sobre todo cuando la víctima es varón. Se tiende a ocultar, muy pocos se atreven a hacerlo público. Actualmente se estima que al menos un 20% de las mujeres han sido abusadas y un 15% en el caso de los hombres. Es decir, de cada 5 mujeres al menos 1 ha recibido algún tipo de abuso sexual (no tiene porque ser físico) en su vida. Lo triste es que en realidad ese porcentaje es más alto, las estadísticas no pueden incluir a todas esas personas que sufrieron y callaron.

¿Por qué este mito mantiene el problema? Se ve el abuso como algo raro,  infrecuente y de degenerados. Se le resta          importancia porque creemos que no es tan común.

  • Eso solo lo hacen los pedófilos y enfermos mentales: Hay una tendencia a pensar que todos los abusadores infantiles son pedófilos, no es cierto, si esto fuera cierto habría un porcentaje altísimo de pedófilos en la sociedad, la mayoría tienen perfiles normales de personalidad y no presentan esta parafilia.

Pero primero vamos a ver que diferencias hay entre pedófilo y pederasta. El pedófilo es una persona que tiene una parafilia (una deviación sexual). Es decir, el placer sexual o excitación lo obtienen mediante actividades o fantasias sexuales con niños, no pueden excitarse de otra manera. Sin embargo, pederasta es la persona que ya ha abusado de un menor independientemente de que tenga un trastorno o no. Los pederastas no pedófilos son abusadores que no tienen una inclinación sexual primaria hacia los niños, pueden tener relaciones exitosas con los adultos pero aun así cometen el acoso sexual. Una persona puede ser pederasta sin que ello implique ser pedófilo. Por eso, no todos los pedófilos son pederastas. Y hay pederastas que no son pedófilos. Es más, la mayoría de los abusadores no tienen ningún tipo de trastorno (solo un pequeño porcentaje lo tiene), son mayoritariamente personas con un perfil normal pero que debido a ciertas circunstancias de la vida ha acabado abusando de menores. Por eso, es importante ser más desconfiados y no fiarnos solo por lo que una persona pueda parecernos a simple vista.

  • Casi todos los abusadores son desconocidos: este mito es muy peligroso. CASI TODOS las personas abusadoras son familiares o conocidos de la familia. Esto es así porque hay más posibilidades de acercamiento al niño y porque los abusadores se aprovechan de la confianza que tienen con ellos para acercarse, de hecho entre un 65% y 85% de los casos, son realizados por familiares y conocidos de la familia.
  • No siempre los abusadores son hombres y las abusadas niñas: Los varones también son abusados y es más fácil que pasen desapercibidos por los roles que tienen en esta sociedad. Asimismo existen mujeres que también abusan.
  • Se da con más frecuencia en ambientes desfavorecidos y clases sociales bajas: otro mito. Los datos recogidos muestran una mayor prevalencia para las clases sociales bajas, pero esto solo es debido a que en las clases altas está mejor encubierto y además se tiene más información de los usuarios de los servicios sociales porque las encuestas y cuestionarios pasan primordialmente a este colectivo.
  • No siempre los abusadores son adultos: es muy común el abuso sexual de un menor a otro menor. Para que se de abuso sexual infantil no tiene que haber diferencia de edad. Basta con que haya una relación de desigualdad de poder. Cada vez hay más adolescentes que abusan de niños, 12% de los abusadores son menores y casi la mitad de los que son mayores de edad ya habían abusado alguna vez antes de los 20 años. La gente tendría que tener más en cuenta esta información para lograr una mejor prevención ó detección temprana. En esos casos cuando se produce un abuso sexual infantil no solo se debe tratar al niño si no también al adolescente (o el otro niño), y es que los niños que abusan de otros normalmente son niños que también son abusados y que arrastran esa hipersexualidad a otros ámbitos como la escuela. Cuando hablamos de niños no entienden que está mal el abuso porque son demasiado pequeños todavía. En otras ocasiones no hay abuso pero si una gran negligencia por parte de los padres que produce el descontrol de las conductas de los niños, muchas veces solo para llamar la atención. Por el contrario, también se da si hay una fuerte restricción parental porque llevará a los niños a reforzar la situación de abuso al ser el único momento en el que se ven “con poder”, controlando la situación. Si hablamos de adolescentes ya es más complicado porque tienen una idea más aproximada del significado, si han sido abusados de pequeños (o siguen siendo abusados aun) han hecho una mala asociación de la sexualidad con esa situación de abuso y también llevarían la sexualidad a otros ámbitos, el tratamiento se trabajaría desligando esos conceptos.
  • “Si mi hijo tuviese un problema lo contaría”: desgraciadamente, los datos indican lo contrario. Los niños no siempre cuentan el abuso sexual y muy pocos lo hacen cuando se está dando, si no que se animan a contarlo cuando ya tienen un poco más de poder (por ejemplo cuando son adolescentes) ó tras muchas repeticiones del abuso. Cuando el niño además cuenta el problema al otro progenitor en muchos casos no se le cree ó se duda de su palabra, esto contribuye a que el niño se resigne y acabe aceptando la situación como inevitable. En otras situaciones peores la madre oculta la agresión sexual y no denuncia por los motivos que sean. Por lo tanto, un niño podría estar siendo abusado y no enterarnos nunca. Para eso tenemos que fijarnos bien en los cambios repentinos de comportamiento que muestre (tanto en la escuela como en casa).

En la siguiente entrada de Abuso Sexual Infantil: Señales que indican que mi hijo podría estar siendo abusado sexualmente

Nota: los interesados en este tema que quieran saber más o necesiten asesoramiento pueden contactar conmigo mediante este enlace o en el centro psicológico Ágora en Gijón.

https://psicolorenzogijon.wordpress.com/contacto/

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2 comentarios en “Mitos sobre el Abuso Sexual Infantil

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